KODA, CASA ECOLÓGICA.

KODA, es una innovación creada en Estonia, es una casa que se monta y desmonta en sólo cuatro horas.

Diseñada para mejorar la calidad de vida de sus ocupantes con sus materiales que respetan y contribuyen al medio ambiente, mejora la calidad del aire, aislándola del ruido con acristalamiento cuádruple y reduciendo la humedad en su interior.

Construida con un techo de paneles solares, usando iluminación LED y con paredes de hormigón que no excede los 25m², con un diseño en dos plantas está optimizada para recuperar la mayor cantidad de luz natural.

Con la alternativa de instalarse muy bien en la azotea como área de taller, estudio o biblioteca ya que está equipada en su interior con un loft para echar la siesta en el intermedio de la tarde, es una muy buena alternativa para los que desean un estilo diferente en su rutina diaria de trabajo.

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CARRETERAS SOLARES, el asfalto del futuro.

Este no es el primer ejercicio sobre convertir paneles fotovoltaicos en asfalto, porque en Kromennie-Holanda, cuentan hace más de dos años un carril para bibicletas que produce energía solar. 

650 1200Fig. 01- Carril fotovoltaico, Holanda.

Vayamos ubicándonos en Francia, donde ya existe en la actualidad y con un rendimiento al 100% la primera carretera solar del mundo.

Un hombre muestra una parte de la carretera equipada con paneles solares durante su inauguración, en Tourouvre au Perche, Francia.Fig. 02- Panel solar, parte de la carretera.

Normandía no es una región conocida por su buen tiempo, pero ha sido la elegida para acoger un proyecto pionero en material de energía solar. El Gobierno francés ha inaugurado allí este jueves el primer tramo de carretera solar del mundo: unos 1.000 kilómetros cubiertos por casi 3.000 placas fotovoltaicas capaces de producir la energía suficiente para cubrir la iluminación de los espacios públicos de una ciudad de 5.000 habitantes. La operación ha contado con una inversión de cinco millones de euros, aportados por una subvención del Estado. Los promotores de esta proeza tecnológica esperan poder abaratar su elevado coste, su principal problema actual, a medida que aumente su producción. De momento, el Ejecutivo prevé extender el experimento a cerca de 1.000 kilómetros de vías en todo el país en los próximos cinco años.

Un coche eléctrico conduce en la primera carretera equipada con paneles solares, en Tourouvre au Perche, Francia. Fig. 03- Carretera solar.

Los primeros 2.800 metros cuadrados de placas se han instalado a lo largo de un kilómetro de la carretera departamental RD5, junto a la pequeña localidad normanda de Tourouvre-au-Perche, de unos 3.5000 habitantes. Están conectados a la red local de distribución de Enedis. La empresa francesa Colas, filial de Bouygues que desarrolla estas carreteras solares gracias a la tecnología bautizada Wattway, estima su producción anual en unos 280 Megavatios-hora (767 Kilovatios-hora diarios, con picos de hasta 1.500 kWh en verano). Un panel informativo, alimentado por la propia carretera solar, indicará en tiempo real la producción en curso, así como la acumulada en el año, según la empresa.

Los promotores parten de la idea de que el tráfico solo cubre las placas entre el 10 y el 20% del tiempo, dejando el resto del día la superficie al descubierto. Las carreteras son así una oportunidad de aprovechar la energía solar sin necesidad de invadir la superficie agrícola o modificar los paisajes naturales. Las baldosas en las que van incorporados los paneles solares se colocan sobre el asfalto de las carreteras ya construidas, por lo que no es necesario rehacer las infraestructuras. Su envoltorio es lo suficientemente resistente como para aguantar el paso de pesos pesados. La tecnología es el resultado de más de cinco años de investigaciones de la filial de Bouygues, en colaboración con el Instituto Nacional de la Energía Solar (INES).

The Tyres Of An Automobile Are Seen On A Solar Panel Road During Its Inauguration In Tourouvre Normandy Northwestern France December 22 2016 Reuters Benoit TessierFig. 04- Carril fotovoltaico, Francia.

La electricidad producida puede luego conectarse directamente a puntos de consumo local, como las farolas o los semáforos de la carretera donde están instaladas las placas, o a una red de distribución o almacenamiento de energía. Sus promotores avanzan como ejemplo su uso como complemento energético en zonas de descanso de las autopistas o como fuente de electricidad para zonas remotas no conectadas. Según cálculos de la Agencia de Medio Ambiente oficial (ADEME), citada por la empresa, 20 metros cuadrados de estos paneles son suficientes para cubrir el gasto energético de una vivienda (sin contar la calefacción y en base a 1.000 horas de sol anuales), 15 metros cuadrados suministran la electricidad necesaria para hacer funcionar unos semáforos y un kilómetro puede alimentar a una ciudad de 5.000 habitantes.

La iniciativa en Normandía da el pistoletazo de salida a un plan que prevé ampliarse a 1.000 kilómetros de vías solares de aquí a cinco años. La próxima etapa será un tramo de la carretera nacional 164 de la vecina Bretaña y el aparcamiento de la zona de descanso de Marzan, en la misma región. A lo largo del año 2017 está también prevista una fase de prueba en el puerto marítimo de Marsella, en el sur del país. Según la ministra de Medio Ambiente, Ségolène Royal, el invento, una tecnología 100% francesa que el Gobierno quiere promover, ha provocado ya el interés de China y de varios países africanos.

La noticia ha sido acogida, sin embargo, con cierto escepticismo en el mundo de las renovables, donde destacan su elevado precio. “Se trata de un prototipo que todavía debe responder a varias preguntas: su coste con el tiempo, su producción y su tiempo de vida dada sus condiciones de uso”, valora así Jean-Louis Bal, presidente del Sindicato de Energías Renovables. De momento, dada la inversión y la producción máxima estimada, equivaldría a un coste de 17 euros por vatio, cuando instalaciones como las centrales fotovoltaicas sobre el suelo logran disminuirlo a cerca de un euro por vatio. “Todavía es pronto, estamos a la espera de ver cómo evoluciona”, considera Bal.

“Es una proeza tecnológica incuestionable, pero es, sobre todo, un chisme bonito de precio exorbitado”, valora por su parte Marc Jedliczka, director de la asociación especializada en renovables Hespul, al diario Le Parisien. “Hay otras urgencias si queremos desarrollar la energía solar en Francia, empezando por la simplificación de los procedimientos de colocación de paneles en los techos de los edificios”

 

http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2016/12/23/actualidad/1482509916_625882.html

COLILLAS DE CIGARRILLOS PARTE DE UN LADRILLO ECOSUSTENTABLE

La colilla de un cigarrillo tarda en degradarse entre 18 meses y diez añoz, ya que sus compuestos no son NO-BIODEGRADABLE, sino también tóxicos para el cuerpo de un ser vivo y el medio ambiente.

Dr. Abbas Mohajerani el científico australiano que tomó en cuenta recuperar colillas de cigarrillos para crear un innovador método de reciclaje para el medio ambien humano. ¿Cómo? creando un ladrillo artesanal a base de colillas de cigarros para ahorrar la energía y reducir la contaminación de este producto.

Analizó múltiples posibilidades, descubriendo con un ciento de colillas de cigarro poder reducir un 58% de la energía en su proceso de elaboración, también descubrieron que al juntar un muro de ladrillos reduce el consumo del calor interno del hogar.

La incorporación de colillas en ladrillos puede efectivamente resolver un problema global de basura. Las colillas de cigarrillo recicladas se pueden colocar en los ladrillos, sin temor a lalixiviación o la contaminación. Ellos también son más baratos de producir, en términos de las necesidades energéticas, disminuyendo el coste energético a medida que más colillas se introducen en la producción”. Dr. Abbas Mohajerani

Nos explica Abbas que, con solo utilizar un 1 % de colilla de cigarrillo en la fabricación del ladrillo se puede disminuir el impacto de dos graves problemas ambientales: las emisiones tóxicas de las ladrilleras (se ahorra el 58 % de la energía) y la contaminación al suelo por las colillas de cigarrillo y su toxicidad.

Ladrillos.jpgFig. 01- Ladrillos Ecosustentables